Jueves, 20 de octubre de 2005
Aún ando por mi oficina, delante del ordenador con la hora que es ya (03:07 a.m.), ¡qué demonios hago todavía por aquí!
Además de que no haya recostado mi espalda tal cual sobre una cama horizontal y confortable desde hace más de 42 horas, encima aún no he acabado el dichoso artículo de los cojones del que ya estaréis harto de las veces que os he hablado de él...
¿y qué te ha pasado ahora para que nos andes de esta manera? ¿acaso no te dio tiempo de hacerlo ayer?
Pues no...
A estas alturas de la noche, empiezo a notar ya los primeros síntomas del cansancio: las ideas me bailan dentro de la cabeza y los dedos se deslizan lenta y torpemente por el teclado... un ardor me está agujereando el estómago después de haberlo sometido durante más de dos días enteros a sesiones intensivas e industriales de café, siempre solo por favor... la música que sale de los altavoces de mi ordenador apenas la entiendo y me retumba contra los oídos... tengo la boca seca y me estoy meando vivo... no me levanto porque tengo el culo tieso de las horas que llevo sentado en la misma silla... y los párpados de los ojos me retan a un pulso para ver quién vence a la señora gravedad... ¡pero aquí sigo! ¡al pie del cañón...!
Pero, chiquillo, ¿qué necesidad tienes de castigarte de esa manera? Anda, vete para tu casa ya... O es que acaso:
- ¿Vas jodido de pasta y necesitas la de los dos trabajos?
- ¿Quieres dejar tu otro curro y dedicarte pronto sólo a periodista?
- ¿Padeces de insomnio severo y tienes que buscarte algún tema con el que entretenerte durante las horas del desvelo?
Pues no es por ninguna de esas razones.
- ¿...? ¿Pues entonces...?
No ando especialmente mal de dinero. Me encanta mi trabajo y aún disfruto más si logro que me encarguen colaboraciones para revistas. Aunque necesito dormir menos de lo normal, sin la inestimable ayuda de café, siempre solo por favor, me sería imposible vencer al sueño.
Os prometo que lo hago por placer... sólo que me he retrasado demasiado para entregarlo...
Y la culpa la tenéis VOSOTROS... ¡sí, sí, vosotros..!
¿pero tendrá morro el tío? ¿y nosotros qué tendremos que ver con esto?
Pues ha sido gracias a/por culpa vuestra el que haya estado devorando durante estas dos noches y dos tardes el apasionante submundo de los blog que acabo de descubrir de vuestra mano... porque la realidad sigue más allá de lo analógico con lo que nos relacionamos con los demás y más allá de lo digital de las páginas web que era lo único que conocía... ¡y yo sin enterarme hasta ayer, como quien dice!
Sí, ha sido culpa vuestra el que todavía esté merodeando por aquí, ¡y estoy encantado! ¡sois ventanas de contenido humano! ¡guapísimo!
En fin, que todo esto me pasa por desorganizado y por enganchado... y es que he de reconocer que me he dejado absorber por la curiosidad y la lectura de los pedazos vuestros que vais desparramando por la comunidad blogger.
¡Y no pasa nada! También forma parte de mi lucha personal que mantengo contra el tiempo, ese accidente ambiental que nos atraviesa y determina a todos los mortales que poblamos la tierra. Si empleo el tiempo de trabajar a navegar por la red, he de hacerme con otra porción del monto total y limitado del que dispongo a diario. Y para ello, he de tomarlo de otras partidas no previstas, como puede ser aquella destinada al sueño.... ¡y así puedo hacerlo todo! Lo que no puedo es abusar de ello... pero me apetecía mucho hacerlo ahora...
Esta lucha personal de la que os hablo es una guerra perdida de antemano... sin embargo, voy consiguiendo también pequeñas victorias en algunas batallas que tanto me animan. La lucha consiste en ir arañándole unas horas, muy poco a poco, a esa variable maldita que nos hace degenerar... y es que cada hora que dejas de usar para dormir, es una hora que sumas a la vida.... porque, como dijo Da Vinci, "dormir es como morir un poco" y despierto es la única forma de ser consciente y de estar provisto de voluntad con las que puedes saber que estás vivo...
Las horas que vas robando, las vas sumando de forma continua a tu patrimonio personal de horas de vida. Es al igual que esos contadores de Internet que cuentan las visitas de las páginas: apenas es perceptible el tráfico o la acumulación pero, cuando menos te das cuenta, llegas a una cifra bastante considerable y apreciada....
Así que pensadlo: ¿cuántas horas vais a robarle al sueño para llegar a una cifra de vida más alta...?
Besos...
(¿a que estoy agilipollado...?)
(Ah! Y no os he dicho que esta tarde tenía que ir a dar clases de español a un centro de inmigrantes... al cual no he ido... y que había quedado para ir a cenar a casa de unas amigas, a la cual, tampoco he ido...Pero a cambio, ¡he aprovechado para ponerme al día con algo tan guapo como lo sois vosotros! ¿y lo que yo me alegro? Encima, hurtándo a escondidas pedazos de la gloria que atesora esa engreída del tiempo... )
Por: Genadie | Como te estaba diciendo... | Comentarios (3) | Referencias (0)
Fizban | 20-10-2005 09:43:48
Vaya!!! veo que por fin has editado el menu.bit... e incluso has puesto un enlace a mi blog. Muchas gracias. No creo que lo merezca pero te lo agradezco.
Fizban | 20-10-2005 09:47:24
Veo que te he servido de ayuda. Me alegro.
Animo, pero no esta bien que dejes de lado los otros trabajos por nosotros.
Muchos besos.
n03m1 | 20-10-2005 10:34:05
jóvenes, inquietudes, reflexión, crítica, sociedad actual, mucha ironía, libros, solidaridad, contradicciones, ¿podemos hacer algo nosotros por lo que nos rodea?
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