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café solo, por favor

Jueves, 03 de noviembre de 2005

Con treinta años y yo con estos pelos...!!

Como ya sabéis algunos, acabo de pasar cuatro días de puente en Isla Canela, una preciosa playa de Huelva junto a la frontera con Portugal. Estuvimos cinco chicas y cuatro chicos, de edades varias, en el que la media serían los treinta años.

Lo teníamos todo para pasárnoslo bien: una casa en la misma línea de playa, una furgoneta de nueve plazas para llevarnos a todos sitios, restaurantes y pubs para comer pescado y tomar copas y varias ciudades bonitas del sur de Portugal para visitar y pasear por ellas... todo ello, aderezado con un espíritu común a casi todos de dejarnos llevar por lo que los planes dieran de sí, sazonado con una alegría desbordante de quien no tiene nada que perder y todo por hacer entre gente cojonuda... ah! También teníamos un reno de peluche ataviado con un gorro de papá noel y un monopatín en una pata... fue nuestra mascota y se portó como un campeón... y si le dabas en la mano, andaba de lo más gracioso y cantaba una especie de villancico en inglés muy cachondo...

El plato resultante produjo escenas para el recuerdo. Una mañana fuimos a la playa de Isla de Tavira, en Portugal, a la que se llega cruzando un tramo de río de un kilómetro en unos pequeños barcos. Comenzamos con juegos de acrobacia y haciendo pilates y acabamos tomando vino blanco bien frío mientras nos contábamos chorradas. La playa estaba desierta y el día se clareó enseguida, y mejor y más a gusto no se podía estar. El problema era que el último barco que te llevaba a la ciudad salía a las seis de la tarde. Y esa hora empezó a llegar sin que nadie quisiera moverse de allí. Fue entonces cuando el grupo se posicionó en dos bandos bien claros y distintos. Los que usaron el sentido común y propusieron irse de la playa para ver Tavira, y los que prefirieron quedarse en la playa, perder el barco y luego improvisar lo que se haría a la noche. Por supuesto, yo me encontraba en este segundo grupo. Así que finalmente nos quedamos dos chicos y tres chicas. Los demás se fueron y cruzaron el río.

Nuestro plan era pasar allí la noche pero, en cuanto oscureció, nos dimos cuenta de que no teníamos ni comida ni nada para beber. El único chiringuito que estuvo abierto, también cerró. Empezó a hacer frío, exploramos la isla e intentamos buscar refugio y comida en alguno de los chiringuitos vacíos. Muy pronto decidimos que, en esas condiciones, lo mejor era volver con los demás para irse a cenar a la ciudad, si es que aún los otros estuvieran esperándonos. Así que nos acercamos a la dársena e intentamos localizar algún barco para que nos cruzara al otro lado del río. Después de varias pesquisas nos dimos cuenta que no habría forma de hacerlo. En eso, que alguien cayó en la cuenta que teníamos una barca hinchable con remos que, aunque era de niño pequeño, aún nos podía servir para que cruzara alguien y desde el puerto de la ciudad pidiera ayuda y encontrara a algún marinero que fuera a rescatar a los demás... me presté voluntario, por supuesto. Y con la ayuda del otro chico, allí nos teníais que ver a los dos afanados en no hundirnos con la mierda de barca en la que íbamos y propulsándonos con unos remos bastantes pequeños que apenas podían hacer fuerza para contrarrestar el efecto de la corriente. Vamos, una estampa lamentable y ridícula para gente de nuestra edad. Mi amigo lo pasó realmente mal durante algunos instantes porque en algunos puntos no conseguíamos avanzar por mucho que remáramos y, en otros puntos, la corriente nos hacía dar vueltas en redondo. Yo, en cambio, me lo estaba pasando como un auténtico enano. Lo peor que nos podía suceder era abandonar la barca y tirarnos a nadar. El tramo era muy corto y yo ya había nadado en condiciones peores y en mar, con más fuerza que lo que presenciábamos.

En fin, que ya era noche cerrada, estábamos muertos de frío, la barca ya estaba llena de agua por dentro y nuestras amigas gritaban a todo trapo desde la otra orilla palabras de ánimo y el estribillo de we’re the champions. Lo dicho, bastante triste. Pero lo conseguimos y llegamos al otro lado del río. Mi amigo, sin embargo, tuvo tan mala fortuna que, al escalar para subir a la dársena, no sé con qué se dio, pero se hizo un corte tremendo en la rodilla y apareció arriba con toda la pierna sangrando. La herida no tenía importancia pero la imagen era espectacular, parecía como si se hubiese abierto la pierna y se fuera a desangrar. Eso, después, nos ayudó para causar pena y conseguir que algún marinero nos hiciera caso. Así que nos fuimos para el restaurante del club náutico y allí nos topamos con dos portugueses encantadores, de unos cincuenta, que se prestaron para ir en su barco a por las chicas. ¡Coño, que ya llevamos media hora dando vueltas por aquí y esas estarán todavía esperando en la orilla del otro lado! El rescate tuvo lugar sin contratiempos y ya por fin nos reunimos todos. Ellas habían conseguido hablar con el otro bando de nuestra pandilla, el del sentido común, y volvieron con la furgoneta a recogernos a todos al puerto. ¿Y cómo acabamos todos? Pues tomándonos unas cervezas con los marineros en el bar aquel, por supuesto. Y allí estuvimos, hablando sobre Portugal y España, sobre los lugares y las costumbres que nos semejan y nos diferencian... En fin, un final feliz para una aventura que nosotros mismos provocamos sin necesidad ni sentido.

Bueno, como esta escena, en cuanto a que no tuviéramos ni cuidado ni maneras de comportarnos, hubo varias más, aunque no de este tipo en plan “dramático”... como cuando robamos unos gorros de bruja y unos disfraces de un bar sin ningún tipo de disimulo, nos lo pusimos todo fuera en la misma puerta y fuimos justo al bar de al lado con unas pintas bastante penosas: aunque era la noche de Halloween, a mi amigo le tocó un disfraz de vaca tipo encantadora y a mí uno de marinero medio gay... todo menos tétrico o acorde a la noche de los difuntos... O cuando nos teníamos que volver a Sevilla de vuelta para pillar el AVE y, después de comer, nos quedamos tres en la playa despidiéndonos del mar, cantando, bailando y pegando saltitos para, luego, fumarnos el último cigarro en un escalón de arena mientras los demás llevaban ya un rato gritándonos desde el balcón de la casa que subiéramos de una puta vez porque perderíamos el tren...

Lo que quiero reflejar es que fueron escenas donde no quisimos tener un mínimo de cabeza, ni de organización, que nos dejamos llevar por la irresponsabilidad, la improvisación y el azar. Los dos bandos que se formaron en aquella playa se hicieron más definidos a lo largo del viaje aunque ello jamás suscitó ningún problema. Cuando nos daba por hacer el idiota, los más tranquilos se juntaban entre sí y nos miraban con una mezcla de extrañados, enternecidos y con lástima.

El caso es que recuperar un toque de inmadurez nos sentó como una bendición. Fue una forma de hacer ilusionismo para volver a edades perdidas. Os podéis imaginar que nos pasamos los cuatro días riéndonos, diciendo absurdeces y cantando mil coplillas o canciones de flamenco rumbosas (iba con tres extremeños que son primos hermanos de los andaluces). Y todos somos conscientes de que ya cumplimos los treinta, que llevamos ya unos años trabajando, con una ocupación seria y de responsabilidad, y que ya es el momento de irse planteando asuntos más importantes que el de dónde irse de puente o de fin de semana. Asuntos graves como comprarse una casa, o irse a vivir con tu novia o novio, o ahorrar dinero, o pedir una hipoteca, o casarse o no... En fin, lo típico: mis amigos van cayendo uno a uno en ese círculo de la edad madura y ya me estoy cansando de ir a tanta boda de los cojones. Pero, de veras, que esto es algo que lo veo con toda la naturalidad del mundo, que conste... pero sólo de pensarlo, me da una pereza enorme... es algo que no tengo ninguna prisas por pasar... y así voy, que me niego a tomarme en serio a ninguna chica, que me niego a decidir el lugar en el que quiero vivir de forma definitiva, que me niego ahorrar para afrontar gastos de otro peso al que no estoy acostumbrado... ¿y cuál es el resultado? Pues que soy un niñato que se resiste a asumir un paso de una edad a otra, al igual que ya lo hizo antes cuando, con toda la naturalidad y tranquilidad, dejó hace muchos años de perseguir a sus amigas por las playas de Cádiz para robarles el coletero de la cabeza...

(por cierto, el bando de los descarrilados tenían 27, 28, 29, 30 y 34 años cada uno... los “mayores”, 37, 40 y 41... así que había de todo)

Y el debate es:

¿Es bueno resistirse a entrar en esa edad en la que debes formarte un núcleo familiar propio o tomar decisiones de otro calado...? ¿con treinta ya no estamos para hacer tanto el chorra...?

Plantearlo cómo queráis. Supongo que entendéis a lo que me refiero...

Por cierto, me he olvidado de ofreceros un café... A ver, dime, ¿cómo te lo preparo? ...anda, toma un poco de pastel de chocolate... hazme caso, que está buenísimo... Uy! Que está lloviendo otra vez ahí fuera... cierra las ventanas... espera un momento, que voy a poner música más tranquila... sí, ahora... bueno, ¿para quién era con leche, en taza y leche templada...?

Por: Genadie | Como te estaba diciendo... | Comentarios (23) | Referencias (0)

Comentarios

Ay¡, la treintena...ese horizonte que se presenta lejano, pero que un dia se instala en tu vida.
Yo particularmente creo que hay mucho de leyenda urbana en eso de que a partir de los treinta, tienes que sentar la cabeza, cuando toda la vida te has sentado con el culo.
A mi aun no me ha llegado esa crisis existencial, pero mi grupo de amigos sobrepasan el ecuador maldito y te puedo decir que tienen menos sentido común que vuestro reno de peluche, cosa que me encanta.
Para preocuparse, organizarse y seguir una rutina, ya tenemos el trabajo, ese circulo que nos impone la sociedad y del que no podemos salir.
Así que yo soy partidaria de malgastar mi tiempo libre en las mayores imbecilidades posibles fuera de toda lógica. La vida diaria ya tiene demasiadas sutilezas que te van aniquilando poco a poco, una factura en tu buzón, una acera en obras, la cola del supermercado... Si luego no contrarestamos con un poco de locura, creo que nos volveríamos locos de veras.
Me alegra leer que te lo has pasado en grande y has dado rienda suelta a la cabra que todos llevamos dentro, je,je...
Besos en retales de colores.

blenfes | 03-11-2005 14:16:34

teniendo en cuenta que se acerca mi cumpleaños, y que el consorcio de transportes de Madrid ha decidido que ya no soy joven...

NO QUIERO HABLAR DEL TEMA

crispa | 03-11-2005 15:42:16

Jejejjee, tanta irresponsabilidad y tantos días sin escribir en el blog te han hecho venir con ganas.

Yo hoy vengo cabreado. Nada de café. Ponte un martini con cocacola, mezclado o agitado, me da igual, pero que esté bien frío.

No veo nada de malo en que alguien de 30 o 40 haga el payaso.... será porque me acerco peligrosamente a los 30, supongo.

Fizban | 03-11-2005 18:36:41

pués yo con mis treinta y siete
voy de payasa siempre con mi nariz coloradilla a cuestas.
Además me encanta.
Un besito.

Darilea | 03-11-2005 19:40:58

Weno, yo tengo 26 años... casi casi estoy entrando por la puerta jejeje y entiendo ese momento de irresponsabilidad. Yo soy responsable, pero no puedo negar q un día, tiene su encanto el ir un poco a su bola. A veces, supongo q es necesario para la persona romper un poco los esquemas. Yendo en grupo, siempre tira!!
No es malo el quererte resistir en entrar a un punto más de madurez en tu vida, como es el formar una familia etc, simplemente a un@s les llega antes y a otr@s después. Supongo q tú lo q quieres es disfrutar de la vida. Ya te llegará ese momento en q digas... "ahora"
No hay una edad para dejar de lado ese niñ@ q hay dentro. Bueno, me refiero de hacer ese tipo de irresponsabilidades. Cada persona es un mundo y cada día diferente.
Sigue disfrutando de las buenas cosas q tiene la vida!! eso sí... teniendo cuidado a ver donde llegáis la próxima vez!!! jejeje
X cierto, aprovechando q tienes bitácoras... tengo un problema con mi blog. No me van los enlaces de los meses, ni el general... y supuestamente el código lo tengo bien pues lo comparé con otro y estaba igual, solo q a él le funcionaba y a mí no. He visto q a tod@s de bitácoras les va. Sabrías decirme q puedo hacer para arreglarlo?? Desde mi menú tp puedo acceder a los posts anteriores. Un kaos!!!

besos

Diablilla | 03-11-2005 20:36:09

Yo tengo 25 y la verdad es que cada vez estoy mas imbecil y mas cria. Solo decir que mi hermana tiene 7 años menos que yo y no para de decirme que quiere que me valla de fiesta con ella y sus amigas. Lo que hace que el chiquitin se cabree con migo.

Pero a mi plin por que duermo con picolin.

N03M1 | 04-11-2005 12:11:24

En mi opinión (y lo siento, no he podido leer los otros comentarios por falta de tiempo, que me marcho) todo humano debe sentirse joven durante toda su vida. Es más, cuando no lo haga se estará mutilando lentamente hasta el día de su muerte. Creo que lo que habéis hecho es digno de vuestra edad y de gente de 90 años y me parece estupendo que tengáis los ánimos tan altos a esas alturas.

Respecto de lo de las cosas que te van atando con la edad, me gustaría decirte que haces muy bien en no atarte, pero claro, si pretendes tener una familia lo mejor es empezar ahora. Por el contrario, si puedes prescindir de hipoteca toda tu vida mejor, por lo menos no te sentirás tan esclavo ^^.

Es cuestión de aprovechar al máximo el sorbo de café (es decir, el instante) y ya verás que cuando te lo hayas acabado habrá estado más bueno :D. Y hay que recordar: "Los niños son los que mejor saben disfrutar el instante de la vida".

Jiuck | 04-11-2005 19:38:11

¿Y quién dijo que a los treinta hay que casarse??¿Y que hay que tener un trabajo estable de ocho horas de lunes a viernes con un jefe tosco y antipático?¿Y que debes de tener tu piso, tu perro, tu coche, tu mujer y tus hijos...como todo el mundo???

Pues lo dice esta sociedad (la sociedad chica dirá otra cosa diferente y la de más allá otra), la misma que luego le pone los cuernos a su mujer y se va con la chica joven de la oficina, o la que con 45 años se da cuenta de que es gay y deja a su mujer, o la que con 50 está tan aborrecido de las cuatro paredes de su despacho que levantarse cada día es un suplicio, o la que un fin de semana de fiesta supone un fin de semana de discusiones y gritos malhumorados.

Todo provocado por la "obligación de", por no tener la valentía de hacer lo que verdaderamente queremos, por no atrevernos a salir del camino marcado, por convencernos de que somos felices cuando no lo somos, por no cumplir nuestros sueños, por seguir la corriente, por no ver más allá, por no ser nosotros mismos.

Vive tu vida de acuerdo a lo que sientas en cada momento, no te dejes llevar por los demás que vidas iguales ya hay muchas.

No todos hemos sido cortados por el mismo patrón y tu has sido cortado por un sastre rebelde y fantasioso...



SiEtE_C | 05-11-2005 11:38:33

Cada uno debe hacer lo que quiera: que te apetece pasar al estado de "edad madura", lo haces, que no, pues no!!!

Haz lo que sientas, que será lo que te hará más feliz.

Un besazooo

P.D: Genial la estampa de la barca inchable"!!! Jajaja!

GirlCanRock | 05-11-2005 12:31:55

Y yo me pregunto... ¿en serio creéis que lo de la madurez es cuestión de edades? ¿en serio creéis que todo lo que tenga que vez con ser maduro es tan negativo?

¿Madurar y responsabilidad es sinónimo de casarse, tener hijos, etc.? No sé yo. Conozco a gente más responsable y con más dedos de frente que son casi quinceañeros, que padres de familia con corbata, coche y chalet.

Francamente, creo que todos tenemos nuestro punto de "gamberros" y hasta el más "maduro" se toma su tiempo para hacer el cabra. ¿Si es bueno? Por supuesto. ¿Quién define lo que debes o no debes hacer y cuándo? Ese deberías ser tú.

Por cierto, mi café con leche, dos de azúcar y un toque de chocolate a poder ser. Golosa que es una. ;)

Hell | 05-11-2005 16:06:51

Hola ganadie!!
he vuelto!vi tu comentario esta tarde y la verdad es que me has hecho volver a este mundillo..muchas gracias por visitrame! Nos vemos por aqui..Un beso

martis_pink | 05-11-2005 20:39:47

Que envidia de puente!!! me ha encantado el plan, sobretodo lo de dejarse llevar por la improvisación, pese a que hubiese dos grupos!

Anda que menuda estampa lo de la barquita de remos... a quién se le ocurre??? jajajaja pero es una gran anécdota para contar!

Respecto al debate no sé qué defiendo porque aún tengo 20 años y veo lejano eso de tener que madurar y pensar en casarme, situarme en la vida... Pero creo que todas esas cosas son fruto de la sociedad. Son como unas normas establecidas en las que pone que a los 30 tienes que estar casado o con pareja estable, tienes que estar pagando una hipoteca y no está bien visto si te emborrachas o si pierdes la cabeza un poco! No sé, yo creo que las cosas hay que hacerlas cuando te lo pide el cuerpo.

Besoos!

Ah yo sería del grupo sin sentido común :p

laurita_xim | 06-11-2005 11:14:30

La lectura de tu comentario me ha dado energías!!
Quizás esté en un bache, o no en mis mejores momentos, pero me veía en tí y he disfrutado de lo lindo.
Estoy a las puertas de los 37 y lo que menos parezco es que esté a las puertas de ellos.
Nunca me he planteado que cada edad tiene su objetivo. Es mi cerebro, mi modo de vivir el que plantea mi vida. A veces, viento en popa, a veces con corrientes contrarias.
Sigue lo que tu conciencia te dicte. Sigue con las endorfinas activas, deja que tu intuición inteligente te lleve por la senda del disfrute.
Seguro que este fin de semana has recuperado más energías que con una paga extra, valoralo así.

Saludos

Alo bada | 06-11-2005 14:57:15

Para mí no hay debate. Cada cual vive su vida como quiera, faltaría más que encima te tuviesen que marcar límites temporales a cada momento. Imagina que sale una ley y dice: "a partir de los 30, nada de excursiones improvisadas para hacer el loco". "Si pillamos a dos treintañeros (o rozando) remando con una barcha hinchable, tendrá que permanecer en prisión 3 días...

Y de acuerdo con tu comentario. He apuntado esos autores para leérmelos en cuanto pueda.

Juliii | 06-11-2005 18:34:28

Yo habría sido del bando de los responsables, en els entido de que me agobio mucho si o está todo dispuesto, preparado y asegurado. Pero una vez cubiertos esos presupuestos, me encanta hacer el chorra, para algo tengo veinte años ( aunque por desgracia mi idea de hacer el chorra no coincide con la de la mayoría de los que me rodean, que piensan que soy demasiado infantil para unas cosas y demasiado madura para otras... Sólo porque prefiero cantar la canción de los Fruitis para echarme unas risas que beberme una botella de Ballantines)

Yo no quiero crecer. Y sí quiero licenciarme, y doctorarme, y trabajar, e irme de casa, y tener coche... Pero también viajar, y disfrutar de la vida, y no depender de nadie, y tener la vida por delante. Lo que más deseo es seguir sientiendo que hago todas esas cosas incluso cuando me asiente definitivamente en una ciudad a echar raíces, tener familia, y algún día jubilarme y morirme apaciblemente un día mientras duermo en mi mecedora ( esa escena me quedó algo tétrica, sorry)

El tiempo nos asusta a casi todos, ¿verdad? O bueno, quizás no nos asusta, pero siempre nos da qé pensar. La historia de Peter Pan no tuvo tanto éxito por nada.

Besitos


Shamandalie | 06-11-2005 21:21:35

Yo con 30 y muchos disfruto aun haciendo el “cabra” cuando se puede claro, con 20 añitos creo que vivía para hacer el “cabra” esa es la diferencia creo.
Lo importante son los momentos y las circunstancias para disfrutar, da igual locamente o serenamente.

Saludos.

Víctor | 06-11-2005 22:31:34

Veo que lo has pasado genial! Me alegro! :)
Y es que... no hay edad para dejar de divertirse, ¿no crees? Una cosa es lo que marca el DNI y otra bien distinta el espíritu de cada uno... y hay gente que envejece antes de lo que debería y gente que a pesar de los años, sigue siendo increíblemente joven por dentro. ¿Qué hay más sano que disfrutar con los amigos? ¿Y por qué un placer así debe prohibirse cuando se alcanza cierta edad? De eso nada... la vida es muy corta como para encima ir ignorando las mejores partes... ;)

Así que sigue pasándotelo tan bien y disfrutando tanto, que aunque tengas trabajo y responsabilidades, eso no está reñido con VIVIR...

Besos y... mi café con leche y dos cucharadas de azúcar, gracias! ;)

Laura | 07-11-2005 09:51:07

Pues yo vengo como siempre a la hora de merendar.
Para mí un té, con algo de canela a poder ser, para ponerme un poquito a tono, que esta semana viene larga. Sí, así está bien, con dos de azúcar sobra.
Me acercas el bizcocho?...Tiene una pinta buenísima.

blenfes | 07-11-2005 17:54:38

¡Coño! Que se me ha empetado la cafetería. Ahora os sirvo lo que me habéis pedido...

Por cierto, compruebo que poseemos ideas similares. Quería oíros/leeros vuestros pareceres. Y me alegro que me los confirmeis. Todos sabemos lo que es alcanzar esa edad... En verdad es una edad que no me preocupa, de veras, porque cada fase de la vida tiene su encanto y estos los disfrutas sin darte cuenta y asumes los cambios que te vienen con toda naturalidad... a mí lo único que me preocupa de esta edad es perder la capacidad de sorprenderme, de olvidar lo grave y serio que encierra la vida, de reírme sin tener que esforzarme por encontrar motivos para ello, de seguir siendo desenfadado, despreocupado, alegre y optimista... y la verdad es que me estoy preparando muy bien para ello... tengo una cabeza y un corazón a prueba de bombas... y si encima me junto con gente que piensa igual, ¡pues ya todo se vuelve aún más fácil!

Que paseis buena tarde... Besos...

Genadie | 07-11-2005 18:53:56

No dejes nunca de hacer el chorra!! Además no creo que sea incompatible con ser responsable cuando se requiera.

Momo | 08-11-2005 15:15:02

Es que habrán traspasado esta cafetería?...
mmmmmm, que raro....

blenfes | 09-11-2005 13:52:34

eyss q pasa!! q yo tengo 34!!! jajaja y sigo haciendo el chorra!! q la edad es solo un numero eh!!!
Besitos salados de CHOI

CHOI | 09-11-2005 18:41:42

JAJA... muy bueno y suntancioso el post ... yo tambien soy un taintañero, que esta un poco cansado ya de que por ciertos digitos en tu edad o en la fecha de nacimiento en tu DNI, se te presuponga una serie de comportamientos y deberes a cumplir, es como aquella famosa frase de los que hicimos la dichosa Mili "el valor se le supone" .... viva la locura transitoria!!!!! y la espontaneidad!!!! .... me ha dado una envidia sana leer tu post ... eso es disfrutar de la vida, a todo el mundo deberian obligarle salirse del guion de vez en cuando, como terapia vital seria la leche. :)

Carlitosssssss | 10-11-2005 09:41:52

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